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Del hijo al padre y tiro por que me toca Esta que historia que voy a contar a continuación puede sonar muy rara, realmente rarísima, es algo que se sale mucho de lo común, yo pensaba que no habia mucha gente a la que le había sucedido algo similar, pero por lo visto si que es algo bastante común entre familias de clase alta, no ha sido la primera vez que ha pasado en una familia de clase alta, en familia de clase baja si que era bastante menos común, supongo que por qué la ambicion del dinero la acrecienta entre la gente pudiente , porque la codicia tiene mucho que ver en estas cosas y no me refiero a su codicia sino la mía, ese era el caso de los padres de mi novio Richard, el padre era el que estaba forrado y la mujer realmente no tenía ni un duro, o sea todo el capital, todo el dinero, todas las empresas, etcétera, eran en realidad del padre de la familia, el resto de los familiares simplemente estaba ahí para chupar del bote, pero yo sabía de sobra que Richard ers quien iba a heredar todo lo que tenía el padre y eso me interesaba mucho ,yo pensaba... madre mía cuando este tio herede todo ese dinero yo voy a estar por ahí, aunque eso de estar por ahí tampoco me importaba demasiado, porque ya vivía bien de ellos sin estar en ningun testamento, se me ponían los dientes largos pensando en el capital que le iba a caer al hijo, cuando el padre falleciera, y el padre tampoco estaba para muchos trotes, no era un tipo que se viese que iba a durar mucho, como dice el refran a una se le ponían los dientes largos, aunque trataba de disimular bastante,me hacia la tontita ,como que no sabía nada, como que no me enteraba, el padre de Richard al que yo llamaba muy educadamente don Antonio era un tipo de 50 años de buen ver, de esos bien plantados, y de salud no estaba muy bien, tenia algunas cosas de esas como alergia hipertensión, etcétera, era uno de estos de 50 que pese a estar de muy buen ver por dentro están hechos polvo, era alto y delgado con el pelo ya canoso y era muy simpático, en el trato la verdad es que era bastante más simpático que la madre, incluso que el hijo, era un hombre serio u educado pero de estos encantadores, la madre era muy diferente, la madre era una rubia oxigenada, con un aire de Princesa de Gales insoportable, presumida y bastante idiota, te miraba por encima del hombro, sintiéndose de una raza superior, tratándote con desprecio, eso no me gustaba nada, yo nunca le había caído bien, eso que solo sabia de mí que existia, supongo que yo para ella era la golfa que se estaba follando a su hijito, la quita hijos, la roba hijos, la mala persona que te quita tu hijito del alma, siempre que iba a buscar a Richard sus padres estaban discutiendo, discusiones largas y fuertes, la verdad es que me llamaba la atención la fuerza y las ganas que ponía en esas discusiones, no era una cosa normal, era algo que se salía mucho de lo común, cuando eso sucedía Richard enseguida me sacaba de la casa y nos íbamos, era normal que no quisiese que yo presencias esa discusión, era bastante normal que él no quisiese que yo lo presenciase, yo al fin al cabo era una desconocida, no queria que viese a sus padres discutir y llamarse de todo, En esas situacion Richars insistia en que me saliese de su casa, en esos momentos nos poniamos a hablar de lo que se terciase, y estabamos así toda la tarde, puesto que las discusiones duraban realmente mucho, eran discusiones largas e intensas, los alaridos se oian en toda la casa y sorprendentemente acababan de forma abrupta, pensé que era muy extraño, muchos dias a la entrada a su casa la bronca se oia desde la calle sin embargo unos de los dias que entre no se oia nada, ni siquiera los perros ladraban, un absoluto y sepulcral silencio, Richard estaba sentado en el sillón del salón con la cabeza agachada, era muy raro que Richard estubiese con la cabeza agachada, pensé... aquí ha sucedido algo raro, porque no era normal que Richard estuviese de esa manera y que la casa estuviese en silencio, Richard me dijo que sus padres se habían divorciado, que habían hecho el trámite hacia unos días, pero que hasta ese día su madre no se había ido a vivir a otra parte, su madre por lo visto se había ido a vivir a Madrid dejando a su padre y a él solos en el pueblo, la verdad no voy a negar que a mí todo eso me pareció estupendo, cojonudo vamos, me había librado de la bruja que me odiaba, una enemiga menos, no me iba a echar a llorar por esa estupidez y mucho menos teniendo en cuenta que me beneficiaba, que una enemiga haga las maletas y se marche siempre es una buena noticia, pero Richatd sin embargo estaba muy afectado, eso parecía afectarle mucho, estaba triste, decaído, con muy mala cara, era normal, supongo que ahora era el hijo de una familia rota y eso no le agrada a nadie, trate de disimular mi alegría, no quería que Richard se diese cuenta que yo realmente estaba contenta de que su madre se hubiese marchado, así que desde entonces se quedaron solos su padre y el en esa gigantesca casa, dos hombres viviendo solos en una casa gigantesca, aunque claro vivir solos en esa casa no era como vivir yo sola la mía, porque ellos tenían todo tipo de servicios y limpieza, etcétera, tenían un montón de empleados que les servían, por aquel entonces esa casa se volvió un remanso de paz, ya no habían discusiones de ningún tipo, cuando yo entraba era bien recibida, todo cambio radicalmente, incluso el mayordomo y las empleadas de la limpieza y del servicio me ponían buena cara, cuando su madre estaba y yo llegaba Richard estaba en la planta baja, pero desde que su madre se marchó Richard estaba tranquilamente en el salón viendo la televisión o estaba estudiando en su cuarto, la cosa cambio mucho, su padre casi siempre estaba en su despacho, todo era muy diferente, no se oian gritos se escuchaba una música suave y bonita, es increible como cambia una casa cuando sacas a una sola persona, supongo que era también logico, Antonio el padre de Richard estaba muy a menudo en una sala a la que llamaba la sala de música, solitario tocando el piano, la verdad es que lo tocaba muy bien, a mí siempre me ha encantado escuchar tocar el piano, mientras Richard se vestía para salir a dar una vuelta conmigo yo me sentaba en la sala a escuchar como su padre tocaba el piano, me encantaba escucharle tocar el piano, me sentaba allí en el suelo delante de él y estaba un buen rato, muchas veces venia Richard y su padre nos tocaba unos temas de Richard Clayderman y cosas similares, era una música realmente relajante, también de Felipe Campuzano que era un pianista que me encantaba, era mi pianista favorito, aunque también era el único que conocía la verdad, cuando Antonio estaba tocando nunca hablábamos, simplemente el tocaba y yo escuchaba, como una tonta sentada en el suelo delante del piano, un dia mientras le escuchaba tocar Antonio empezó a hablar conmigo y me dijo... ¿quieres venir mañana a comer?, no sabia porque hacia eso, porque Antonio jamás me había invitado a comer , en ralidad ni a comer ni a nada, simplemente me saludaba cuando entraba y poco más, pero esa vez estaba más amable, más relajado, se veía que el divorcio le había sentado bien, simplemente le dije que sí y ahí se acabó la brevísima conversación, pero realmente era la primera vez que pasábamos del hola en todo el tiempo que llevaba saliendo con su hijo, era curioso pero Antonio era una persona realmente de pocas palabras, era difícil que soltarse una sola palabra delante mío, era un tipo silencioso, misterioso, y a mí eso me resultaba curioso, interesante, al día siguiente fui a comer con los dos con el Padre y con el hijo, era una comida bastante pomposa, rimbombante, con un montón de servicio doméstico con cofia, con mayordomo, con todas esas cosas de familia rica y burguesa, en una mesa muy larga con unas sillas muy grandes, no se una cosa como de otro siglo, esa casa muchas veces me había parecido como la casa de la familia Monster o algo, era una casa así como vieja de apariencia aunque nueva en construccion, no encajaba nuestra época era cómo del medievo, como antigua, oscura , com techos muy altos, no sé era una casa que daba un cierto respeto, que imponía, no como la mía que era una casa alegre y divertida, el caso es que comimos, por cierto todo estaba bastante rico, se notaba que era una comida de estas tipo ricos, con muchos platos con muy poca comida dentro y después nos fuimos los tres a charlar un rato al salón, Antonio se encendió un puro y se puso una copa, se sentó en el sillón a hablar plácidamente con nosotros, en esa familia entre otras rarezas estaban lo de no hablar durante la comida, durante la comida simplemente se comía y nadie decía nada, yo lo sabia y no dije nada durante la comida, simplemente me dedique a comer y me quedé callada, tampoco entendia por qué la situación entre Richard y su padre parecía bastante tensa, un poco extraño, parecía que a Richard no le había gustado el divorcio de sus padres y sin embargo el padre estaba encantado, supongo que no es lo mismo para un hijo que ahora se quede sin madre que para un marido que se divorcia de su esposa cuando la esposa lo está fastidiando cada dos por tres, yo escuchaba y muchas veces no entendia ninguna frase de la conversación entre Antonio y Richard, yo simplemente estaba allí mirando y de vez en cuando me preguntaban y yo asentia con la cabeza o algun gesto similar, no quería decir nada que resultase demasiado relevante, no queria dar mi opinión sobre nada, simplemente quería estar ahí prácticamente de adorno, pronto Antonio le dijo a Richard que se bajase a la bodega y le trajese una botella de brandy ,Richard puso una cara contrariada, no sabía porque tenía que bajar el a por la botella habiendo un servicio tan amplio, le dijo que por que tenia que bajar el habiendo gente en el servicio para hacerlo, le contesto que mandase a una empleada, Antonio entonces levanto la voz y le dijo... vas tú, Richard puso un semblante entre serio y enfadado, se levantó y cogió el camino de la bodega con cara contrariada, nos quedamos solos Antonio y yo, solo fue un momento, Antonio y yo nos habiamos quedado solos muchas veces cuando le escuchaba tocar el piano, pero no soliamos hablar, pero realmente en ese momento Antonio parecía muy interesado en mí, entonces me pregunto... ¿sabes que ne he divorciado verdad?, como para no saberlo pense, pero le contesté que no, aunque realmente sí que lo sabía, pero pensaba que decirle que si significaba meterme en su vida particular, prefería decirle que no lo sabía, él me contestó que es que su mujer no le atraía, no le gustaba ya no le atraia ni sexualmente ni de ninguna otra manera, entonces se me acerco al oído muy despacio y me susurró... a mí me gustas tú, yo me quedé callada y él también se quedo callado, nos quedamos los dos en un incómodo silencio y en ese momento Richard regreso de la bodega con una botella de brandy, Antonio le dijo que esa botella no era, pero Richard dijo... pues te lo buscas tú no voy a bajar otra vez y nada más que contar, no voy a bajar ninguna vez más a la bodega, Antonio no me dijo nada más en ese momento, pero yo ya sabía que le atraía y eso también me ponía a mí mucho, hablamos durante un rato de cosas bastante insustanciales ,cosas de poca importancia, hablábamos de música, de tenis, de un montón de detalles, en esa conversacion descubri que parecía que no les gustaba el fútbol, pense que era una opinion curiosa, era la única casa que conocía en la que la gente que vive en ella no le gustaba el fútbol, ni siquiera a los los hombres de la casa, pense que era algo de familia o algo relacionado con ser de clase alta, Antonio entonces me dijo... ¿quieres aprender a tocar el piano?, a mí me encantaba el piano, pero sinceramente ni siquiera sabía tocar una sola tecla, no habia tocado un piano en toda mi vida, le dije que me encantaría, pero que no creía que fuese fácil, que yo realmente no sabía ni música ni nada similar, para mí tocar el piano era una cosa de empezar desde cero y a mí empezar desde cero algo siempre me había resultado muy difícil, él me dijo... yo te enseño, verás como aprendes muy rápido y muy bien, no es una cosa fácil pero verás como aprendes, vente mañana a las 2, yo sabía de sobra que al día siguiente a las 2 Richard no iba a estar en su casa, eso me sonaba a trampa, a trampa bien tejida pero trampa al fin y al cabo, Richard se quedaba a comer en el instituto y después además tenía clases particulares de inglés en una academia que estaba cerca de la casa, es decir que iba a estar todo el día estudiando era muy típico de esa familia tener todo el dia planeado al milimetro, Richard estaba realmente contrariado por eso, decía... mi vida consiste en estudiar, estudiar y estudiar, eso no le gustaba lo más mínimo, yo me estába oliendo la tostada, me estaba preparando para que Antonio me saltase al cuello o algo similar, me lo estaba imaginando, pero no obstante acepte, la verdad es que tampoco me importaba demasiado que Antonio me saltase al cuello, era un hombre agradable, educado muy bien físicamente para su edad, la verdad es que yo tenía ganas de que ese tipo me saltase al cuello, para que lo voy a negar, al día siguiente yo muy obediente y muy puntual me presenté a mi primera clase de piano, iba vestida de forma muy modosita y trataba de comportarme con mucha educación queria parecer una verdadera niña pija que va a dar sus primeras clases de música, queria parecer alguien de la realeza o algo asi, me puse mis mejores galas, me vestí como una reina para dar mi primera clase de piano, yo me imaginaba que lo de la clase de piano iba a ser realmente lo de menos y así fue, pense que el piano no era más que una excusa que había puesto Antonio para quedarse a solas conmigo, ya lo sabía, tampoco entiendo porque hablaba del piano para disimular, podía habermelo dicho a las claras, pero no fue así , para mi primera clase de piano Antonio me recibió muy amable, nos saludamos, nos dimos dos besos y entre a la sala, me sente delante del piano y el se puso detrás mío, yo no me imaginaba que realmente nadie iba a tocar ni una tecla del piano, ni siquiera una, Antonio se acercó por detrás a mi cuello, despacito, susurrandome al oido y me dijo... que bien hueles, yo ya sabía que olia muy bien, me había puesto el mejor perfume que tenia, de esos caros que a los hombres mayores les suelen gustar mucho, me entraron ganas de decirle que ese perfume realmente lo había pagado el puesto que me lo había regalado su hijo hacía unos días por mi cumpleaños, pero decidi no decir nada para no romper la magia, tampoco era plan de que el tipo oliese un perfume que había pagado el mismo y decir sí le gustaba, me resultaba extraño, no quise decirle nada, me gire a un lado a mirarle para ver qué me decía, en ese momento Antonio me dio un morreo, así por la cara, así de repente, sin anestesia ni nada ,parecía que Antonio era bastante más lanzado que Richard, claro que la experiencia es un grado pense, ese hombre si sabía comportarse con las mujeres y no como su hijo que era realmente bastante pardillo, ese tipo iba a lo que iba y tampoco se iba a entretener demasiado, me hice la sorprendida y le pregunté que qué hacía, no sé si puse cara de sorprendida de forma falsa o verdadera, porque yo ya sabía a qué venía ese tío, él me respondió hago lo que tú quieras, yo continue haciedome la sorprendida y dije... ¿como que lo que yo quiera?, ¿que es lo que yo quiera?, no entiendo ,le dije... soy la novia de tu hijo, esto no está bien, que un padre se aproveche de la novia de su hijo es algo violento, es malo, no está bien, él me respondió... ok pues entonces déjale, tampoco creo que haya mucho problema en dejarle, puedes pasar del Hijo al Padre y tiro porque me toca, soltó una pequeña carcajada, parecía que aquello le resultaba cómico, a todo esto siguio una larga conversación sobre como yo iba a dejar a su hijo para pasar a ser la novia de Antonio, a mi me parecia una cosa bastante violenta, pero Antonio le parecía muy normal, parecía que hubiese hecho eso más veces, aunque realmente supongo que no lo había hecho nunca, que esa era la primera vez que le quitaba una novia a su hijo, yo le pregunté que si no le parecía muy raro tener una novia tan joven como yo, no sé, pero vamos yo ni siquiera era mayor de edad y él era un hombre que pasaba de los 50 años, era una situación violentisima, como que parecíamos padre e hija y no novios, y es que yo era incluso más joven que su propio hijo, él se reía y me decia que lo malo es que yo fuese una vieja, que el problema podria estar en que yo fuese mayor que su padre, no sé una cosa exageradamente vieja, decía que no hay nada malo en salir con una chica joven, que lo malo parece ser muchas veces salir con una mujer muy mayor, que salir con chicas muy jóvenes en su estatus social estaba hasta bien visto, parecía que ese trató se iba a cerrar con el simple acuerdo de que yo iba a dejar a su hijo, yo en realidad tampoco sabía cómo dejar a su hijo, estaba pensando en eso, eso daba vueltas en mi cabeza una y otra vez y yo no encontraba una solución, después claro de liarme con Antonio, realmente cambiar a Antonio por su hijo me daba hasta asco, ya no sabía qué hacer, ni qué decir, entonces Antonio me dijo algo absolutamente sorprendente, me dijo... ¿tú sabes que tu tío Eduardo yo somos amigos?, yo no sabía que el era amigo de mi tio, me quedé completamente muda, no sabía que decir, un incómodo silencio se formo entre los dos, no sabía si el se refería a que conocía el tema de mis relaciones de chupapollas con mi tio o que sabia, le pregunté que que clase de amigos eran y él me respondió... tu tío me lo cuenta todo, absolutamente todo, todo todito, y yo quiero que me trates como a él, yo se lo que le haces a tu tío, quiero que me trates a mí exactamnte igual, yo empece a titubear, a tartamudear , no sabía bien que decir, dudaba, ¿acaso sabía Antonio lo de las mamadas que le hacia a mi tío? ¿y que mi tío me daba recompensas por ello?, estaba extrañada y sorprendida, entonces Antonio se me acerco, me quedé de pie frente a él, puesto que ya me había levantado de la banqueta del piano, Antonio me volvió a dar un beso en el cuello, suspiro, dio un pequeño gemido en mi oreja, entonces yo mire hacia abajo y vi como se habia sacado el pene, ese tipo no se andaba con chiquitas, yo ya no tenia duda ni lo más mínimo, Antonio sabía lo de las mamadas a mi tío y él quería una similar, madre mía que tio mas cerdo pense, me quedé mirando hacia abajo a su pene que estaba completamente erecto y venoso, me susurro al oído otra vez diciéndome... venga dale, yo no sabía que hacer ,al final despues de dudar un poco me puse de rodillas me meti su polla en la boca y la empecé a mamar, el hizo un gesto muy extraño moviéndose rítmicamente y de una forma rara alante y atrás, pero dando unos golpes de cadera muy expertos que introducían su pene dentro de mi boca una y otra vez, yo pensaba madre mía esto de ser una chupapollas se me esta yendo de las manos, iba de polla en polla y tiro porque me toca, pensaba... soy la gran mamádora del pueblo, esto no puede seguir así tengo que cambiar, algo sono entonces el ruido venia de la entrada del recibidor que habia delante de la sala donde estaba el piano, escuche una voz que decia... la madre que te parió !!!, no sabía que pasaba saque la polla de Antonio de mi boca, y me gire a un lado a ver quin habia hablado, y vi alli de pie en la puerta a Richard, nos había pillado, me habia sorprendido con la polla de su padre la boca, qué cosa más violenta, qué cosa más tremenda, ¿ y ahora que iba a hacer?, Richar se subio corriendo a su cuarto muy enfadado, parecía que no iba a tener que romper con él al fin y al cabo, ya esa situación iba a provocar nuestra ruptura, pero bueno al fin y al cabo me había ahorrado el trámite de dejarle, tampoco estaba tan mal, despues de eso empecé a salir con Antonio y Richard empezó a mirarme con mala cara, con cara de desprecio, incluso de asco, pero bueno el tema está en que yo había dejado un niñato para enrollarme con un tío mayor, que además no era el heredero si no el propio propietario, el tipo que de verdad estaba forradito, eso sí que era un braguetazo en toda regla.

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