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No quiero una bicicleta, quiero una moto Al cumplir los 15 años yo queria una moto, muchas de mis amigas tenían una, y yo también queria una, para ir al instituto, para irme de fiesta, para muchas cosas, no queria una moto grande y potente, entre otras cosas porque no tenía carnet, ni sabía manejar una moto grande, solo quería un pequeño ciclomotor o una scooter o algo similar para ir al instituto, para moverme por el pueblo, para divertirme con mis amigas, pero no había manera, nunca me compraban la moto, yo la pedia y la pedia pero no había manera, mi padre como mucho me ofrecía una bicicleta, pero yo pensaba que es que las bicicletas son de niñas pequeñas y además yo ya tenía una bicicleta, yo no quería una bicicleta nueva, yo quería una moto, para moverme para arriba y para abajo sin dar pedales como si fuera un bebé, pero no había manera mi padre decía que si quería una bicicleta y si no nada ,por aquel entonces solia venor a visitarnos mi tío Eduardo, con el me llevaba muy bien, tanto yo como mis padres teniamos muy buena relacion con el, solía venir a casa todas las tardes a vernos, venía, hablamos, merendábamos algo, a veces se quedaba por la tarde y se tomaba un par de cubatas con mi padre, esas cosas que suelen hacer los hombre entre ellos, se soloan quedar en el jardín de la parte de atrás de la casa, mi padre y el hablaban mucho, eran muy amigos, se llevaban muy bien, mi tio Eduardo era un hombre mayor, gordo ,calvo y bajito, bastante feo, la verdad es que su apariencia era bastante mala, la de un viejo asqueroso de esos que después me darían grandes satisfacciones, pero que en ese momento solo me parecía eso ,un viejo asqueroso y en absoluto deseable, pero bastante simpático, me reía mucho con él, tambien se reía mucho con el mi padre, nos lo pasábamos muy bien con él haciendo bromas, contando chistes, gracias de todo tipo tambien contando anecdotas de cuando estuvo en la mili, sobre cuando era camionero, sobre muchas cosas divertidas, un día hizo algo que me resulto muy chocante o al menos entonces era chocante, después descubrí que los hombres hacen eso con mucha frecuencia, que no es algo que se salga de lo habitual, pero en ese momento sí me resultó muy chocante, mis padres estaban en la terraza de la casa, en la parte de atrás, él también estaba en la parte de atrás , pero de repente él se fue al baño que estaba al lado de mi habitación, a hacer pis, simplemente se levantó y dijo me estoy meando voy a hacer pis ahora vengo, mis padres se quedaron tranquilamente en la terraza, yo estaba en mi habitación, tratando de estudiar, aunque como siempre estudiar estudiaba poco, jugaba con el teléfono , con el ordenador, con todas esas cosas con las que nos podemos distraer las chicas hoy en día y que acaban haciendonos suspender todas las asignaturas, sali un momento porque yo también iba al baño, también iba a hacer pis y al llegar a la puerta del baño le vi, él estaba en el baño con la puerta abierta, suponía que estaba orinando en la casa, estaba de espaldas, pues eso, con la bragueta bajada, esas cosas, yo simplemente dije... hay perdón, no sabía que estabas aquí, pensé que coño ya podía haber cerrado la puerta, no estar ahí meando con la puerta abierta, dijo Chiqui mira esto, Chiqui era la forma en que me solia llamar mi tio, yo pensaba que que queria que mirase, qué que me estába diciendo ese tío , yo le pregunté... ¿el qué quieres que vea?, me dijo... tú ven aquí, ven y veras, asómate un poquito, que tengo una sorpresa para ti, me acerque y me asomé por un lado, con cuidado no fuese que fuese alguna sorpresa peligrosa o algo así vete a saber lo que tenía ese hombre entre las manos, entonces vi lo que estaba haciendo, se estaba haciendo una paja, sujetando con su mano un pene tremendamente grueso subía y bajaba su piel hacia arriba y hacia abajo, me miarba con cara viciosa mientras se masturbaba, estuvo así un rato pajeandose para mí, yo ya había visto muchas veces hombres masturbándose, puesto que yo también me había abierto una cuenta secreta de facebook y contactaba con tios que se dedicaban a pajearse, también tenía tíos por whatsapp y también me masturbaba yo para ellos, para mí pajearme era algo habitual, no era nada raro, a menudo habia visto por vídeo a tios pajeandose pero era la primera vez que veia a un tío pajeandose allí a un metro de mi cara, delante mío, teniendo en cuenta que era mi tío todo eso me resultó bastante excitante, mi tío allí pajeandose delante mío, en secreto, sin que nadie nos viese, no podia apartar la mirada de ese pene completamente erecto, él se masturba y se masturbaba me miraba yo le miraba a él ,miraba a su polla le volvia a mirar a él, él se seguía pajeando, en silencio, hasta que él lanzó un pequeño gemido, me miro, yo la mire, mire su polla y de ella salió un chorro de semen disparado hacia el váter, el chorro llego hasta la pared frente al váter, mi tio me sacó la lengua nos miramos un rato, no dijo nada, solo guardo en sus pantalones ese pedazo de rabo que ya empezaba a ponerse flojo ,se lo guardo, se dio la vuelta y se marchó guiñando un ojo volvió a salir a la terraza y yo detrás de él, mis padres estaban hablando de mí cuando salimos, no nos dijimos nada al final, nada, simplemente aquello se quedó como un secreto entre los dos,cuando salimos mis padres estaban hablando de que yo quería una moto y de que ellos jamás me iban a comprar una, que eso era muy peligroso, que podía tener grandes accidentes, que era caro, que habia que pagar un seguro, todas esas tonterías, los dos estaban de acuerdo en no comprarme la moto, no había manera de hacerles cambiar de opinión, era prácticamente imposible, ponían mil pegas, encontraban 1000 problemas y nada no habia manera de que se decidiesen a comprar una moto, ni de broma decian, mi tio y yo nos sentamos en la terraza en unas sillas plegables, al lado de mis padres y nada, seguimos en la terraza durante un rato, me acuerdo que mi tio no paraba de mirarme, fijamente, me miraba con ojos de deseo, supongo que imaginando como le había estado mirando la polla mientras se pajeaba, entonces me dijo... si te portas bien ya te compraré la moto, mis padres pusieron cara de sorprendidos, el les dijo... bueno, si vosotros me dejáis, mis padres le dijeron... bueno si se la vas a comprar tú nosotros estamos de acuerdo, al fin y al cabo es tu dinero, no el nuestro, me miro a mí y me dijo vas a tener tu moto ya lo verás, pero te tienes que portar bien, volvió a repetir lo de portarme bien y yo no sabia a que se refería con portarme bien, pensaba que era sacar buenas notas o algo similar, pero qué va, portarme bien para él era otra cosa, después yo comprobaría lo que era para el portarse bien, se había hecho ya de noche del todo ,yo me queria ir a acostar, pasaban los mosquitos en vuelo rasante y nosotros nos los quitabamos a manotazos, mis padres entraron a hacer la cena porque ya tenemos hambre y mi tío todavía seguia allí, parecía que ese día no tenía prisa por irse, nos quedamos los dos alli de frente, sentados en esas dos sillas plegables y entonces le dije... ¿de verdad me vas a comprar la moto?, eso me hace mucha ilusión, me encantaría tener una moto, es mi sueño, el me contesto... sabes que sí, pero si te portas bien, ya me había repetido como cuatro veces lo de si te portas bien, pero yo seguia pensando que portarse bien era sacar buenas notas o algo por el estilo, aunque también pensaba... ¿y a mi tío que le importa si saco buenas o malas notas?, eso les debería importar a mis padres, No a el, entonces le pregunté que que era para el portarse bien, él me dijo... tú sabes lo que es portarse bien, me imaginaba que era algo sexual, entonces dije... yo no te pienso dar mi virginidad, y menos a cambio de una moto, yo mi virginidad se la daré a quien quiera y como quiera, pero no a cambio de una moto, el se empezo a reír, me dijo... tranquila, no te preocupes, del cuello para abajo no voy ni a tocarte, mi intención no es usar tu cuerpo, es otra cosa, ya lo verás, me quede bastante más tranquila, aunque la verdad es que pensando lo que sucedió después no me debería haber quedado más tranquila, todavía pasaban por mi cabeza las imágenes de es enorme pene, ese pene erecto masturbándose delante de mí, era una especie de obsesión, cada vez que miraba a mi tío me acordaba de ese pene, quería tener esa enorme cosas dentro de mí, pero despues pensaba que ni loca, eso me daba mucho repelús, me daba miedo, realmente esa idea me resultaba repulsiva, cenamos y nos acostamos, mi tio se despidio de nosotros, me dio dos besos, se despidio tambien de mis padres y se marchó a su casa, yo me subi a mi cuarto a ver un poco la televisión, estaba distraída sola y dispuesta a dormirme en un ratito, pero de repente, cuando ya me estaba quedando casi dormida, cuando estaba casi cerrando los ojos, sentí como unas chinitas pegaban en los cristales de mi ventana, alguien estába tirando piedras a los cristales, que pedazo de gilipollas estára haciendo eso a estas horas pense, me levante y me asome un poco a la ventana, a ver qué es lo que estaba pasando, a ver quien era el idiota que estaba tirando chinitas a mí cristal, a abrir la ventana entro una fuerte brisa fresca pense que tenía que haber estado durmiendo con la ventana abierta y asi no tendria tanto calor, me quede muy sorprendida, la persona de abajo era mi tio, ¿qué quieres?, entonces él me contestó... baja, no sabia si bajar o no, me lo estuve pensando, pero al final baje, recorri las escaleras sigilosamente para que mis padres no se enterasen, yo tampoco quería que mis padres supieran que mi tío me estaba tocando la ventana , pase por la puerta de su dormitorio, en su dormitorio ellos estaban durmiendo profundamente, parecía que estaban muy cansados, mi padre daba profundos ronquidos, mi madre estaba boca abajo en la cama, la puerta estaba abierta pero yo pase sigilosamente, abri la puerta de la calle ,la puerta sonó bastante fuerte, solto un gran chirrido y yo pensé... no hagas ruido maldita, mi tío estaba allí, delante de la puerta, entro sin hacer ruido, con un gesto con el dedo en la boca de que me callase, yo asenti con la cabeza tambien en silencio, cerre la puerta otra vez despacio, aunque volvió a sonar chirriante, al fin y al cabo se cerró y nadie se enteró del ruido, nos quedamos en el pasillo mirándonos, me di cuenta de que él tenía la misma ropa que cuando salió de casa, se ve que solo se había dado una vuelta y había vuelto a nuestra casa, entonces señalo el suelo, yo mire las baldosas del suelo, no entendia que me estába diciendo ese tipo, entonces él me dijo susurrando... de rodillas, yo no entendía qué es lo que pasaba, le miraba la cara un poco asustada, y me puse de rodillas, estaba allí de rodillas, delante de mi tío, el estaba de pie delante mío y entonces se desabrocho los pantalones frente a mi cara, yo sabía que iba a sacar su pene, me lo estaba imaginando, me quede mirando su bragueta, él volvió a sacarse ese enorme pene, grueso y venoso, que estaba a punto de reventar, estaba completamente hinchado, me dijo... ya sabes lo que tienes que hacer, yo no sabía bien qué hacer, si chupar o no chupar, estaba delante de mi tío y mi tío con la polla apuntándome a la cara, era una situación realmente tensa, pase un poco la lengua por su capullo mientras le miraba a los ojos, luego hice un círculo, a el eso parecio gustarte mucho, me agarro la cabeza y me metió la polla entera en la boca, hasta la garganta, mientras me sujetaba la cabeza, el insistía repetia y repetía, me metía la verga en la boca una y otra vez, yo solo me movia alante y atrás, ese rabo me estaba atragantando completamente, pero a mí me gustaba eso de que me entrase hasta la garganta, nunca había sentido antes una enorme polla en mi garganta, ni en la garganta ni en ninguna otra parte, mi la garganta era el primer sitio de mi cuerpo donde entraba una polla, poco a poco empeze a moverme sola, sin que él me empujase, continue cogiendo ritmo, mirándole a la cara a ver si le gustaba o no, intentando adivinar qué es lo que le hacía disfrutar, de repente me agarro mi cabeza otra vez, metio su polla hasta el fondo, hasta la garganta, soltó un gemido y entonces sentí como su semen entraba caliente por mi garganta, ese tío se estaba corriendo en mi garganta ,mi tío, mi propio tío se estaba corriendo dentro de mi garganta, el semen salia con una rítmica palpitacion de su verga, bombeaba y bombeaba y mientras yo sentía como toda esa leche de hombre entraba en mi garganta, entraba directamente en mi garganta sin pasar por mi boca, de repente mi tío se paró, yo me paré también, me sujeto un rato la cabeza , nos quedamos un ratito él con su polla metida en mi boca y yo simplemente quieta sin moverme, luego la saco de mi garganta, senti el sabor de su semen, nunca antes había sentido el sabor del semen de un hombre, pero la verdad es que era algo insípido pero agradable, esa corrída en mi garganta era como carraspeante, no se, me resultó agradable, el saco ese rojo pene de mi boca, lo exprimio y saco la última gota de semen que se quedo delante de su capullo, me señalo esa gota que salía de la punta de su polla y y yo la lami con la lengua, le mire a la cara y él me dijo... eres mi sobrina favorita, la mejor que he tenido nunca, la que más me atiende, la que más me quiere, esta va a ser una relación larga y duradera, vas a ser mi comepollas secreta, ¿adivináis? al día siguiente mi tio se presento con una estupenda moto nuevecita, de una estupenda marca ,con un lacito rosa en el manillar ,empujandola calle abajo sin arrancarla porque quería que yo fuese la primera persona en arrancarla, la aparco delante de mi casa, la dejo en la puerta y yo salí, mira que moto mas chula, me dijo, me abrace a su cuello, el me dijo... para mi sobrina favorita todo lo que haga falta, para la niña que mejor se porta conmigo, ese curso fui en moto al instituto todos los dias, las chicas me miraban con cara de envidia, a veces los chicos también, yo me divertía dando vueltas por el pueblo en mi moto, ser la sobrina favorita de mi tío favorito era todo una ilusión hecha realidad, pero eso no fue todo cada fin de semana siempre venía con un regalito, un telefono móvil de última generación, otras veces con una consola para jugar, mis padres estaban admirados, decian siempre... hay que ver qué cariño te tiene tu tío, cómo te quiere, eso sí que es amor de verdad, yo sonreia con cara de picara y pensaba... si vieses lo bien que le como la polla seguramente sabríais porque me hace tantos regalos, soy una comepollas de primera.

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